AVIVAR las llamas del Espíritu Santo para predicar el evangelio del Reino y así ALCANZAR y BAUTIZAR a las personas en Jesucristo, guiándolas para que puedan CRECER en la familia de la fe y DISCIPULARLAS para que alcancen la madurez espiritual y se involucren en el servicio de la Iglesia ENVIÁNDOLAS a servir, para transformar la ciudad, la nación y el mundo para Cristo.

